📖 Lectura
Marta y su familia viven en Sevilla, pero cada verano hacen un viaje diferente. Este año deciden ir a un pequeño pueblo de montaña que se llama Cazorla. Marta está muy contenta porque le gusta mucho la naturaleza y quiere caminar por el bosque.
La familia viaja en tren hasta la ciudad más cercana y después toma un autobús hasta el pueblo. El viaje es largo, pero el paisaje es precioso: hay montañas verdes, ríos y muchos árboles. Cuando llegan, buscan el hotel donde tienen la reserva. Es un hotel pequeño y muy tranquilo, con vistas a las montañas.
Durante las vacaciones, hacen muchas actividades. Por las mañanas caminan por rutas de montaña y sacan fotos de los animales que ven, como ciervos y pájaros. Por las tardes, visitan el pueblo y comen en restaurantes típicos. A Marta le encanta probar la comida de la región, especialmente un plato de patatas con carne que se llama 'ropa vieja'.
Un día, la familia decide hacer una excursión más larga. Caminan durante seis horas hasta llegar a un mirador muy alto. Desde allí pueden ver todo el valle y las montañas alrededor. Marta dice que es el mejor momento de las vacaciones. Está cansada, pero muy feliz.
Al final del viaje, Marta escribe en su diario: 'Este viaje es diferente a los viajes anteriores, porque normalmente vamos a la playa. Pero la montaña también es un lugar maravilloso para descansar y disfrutar de la naturaleza. El año que viene, quiero volver a Cazorla.'